Alojado en
ZoomBlog

El arroz, el tomate y las viñetas polémicas del Islam

Post blasfemado el 6 de Febrero, 2006, 16:05. Tipo de Pecado del Post: Política y demás pactos con el diablo.
Comentar | Comentarios (1) | Referencias (0)

Mi tía estaba haciendo arroz. Hizo ese día tomate para echarselo al arroz, estando muy orgullosa de ello. Cuando llegué a la cocina a comer me dice: "¿El arroz como lo quieres? ¿Con tomate natural sanísimo o con tomate artificial hecho en una fábrica?"

Parte de la derecha opusina se ha revestido de la toga de la libertad irrenunciable de expresión, de que no se puede ceder a los clérigos cuando se trata de publicar críticas a la religión o a la teoría que sea.

Y estoy de acuerdo. Es lo que nos gusta a todos. Nadie apoyaría ahora la censura y encarcelamiento de los dibujantes de las tiras.


El problema es que estos señores conservadores (de liberales tienden a tener poco) que enarbolan la bandera de que podamos poner a Alá/Mahoma como un terrorista son los mismos que en su día dijeron que la obra de teatro "Me cago en Dios" era un insulto, que había que impedirla. Entre ellos la liberal de las liberales, Esperanza Aguirre, que parece que presionó al Círculo de Bellas Artes, en cuyo teatro se estrenó la obra, mandando una carta en la que se sugería la retirada de la subvención al teatro simplemente porque el titulo de la obra era "insultante e hiriente para la mayoría de los madrileños". Podían haber empezado con los referendum  por aquel entonces, a ver si era verdad esto o no. No sabía que alguien liberal puede serlo si presiona para que alguien deje de expresar su opinión, en este caso sobre la religión cristiana. Debe ser que Esperanza está por encima de estas nimiedades.

También en Francia cuecen las habas, y el año pasado se prohibió este cartel publicitario por "atentar contra las creencias católicas", al aludir claramente a la Ultima Cena. La COPE lo acogió con enorme satisfacción, al entender que determinadas cosas no deben someterse a broma, risa o parodia, ya que ofenden los sentimientos que guían la vida de mucha gente, estando entonces atacando a la misma dignidad de la persona.

Lo que les pasa a
estos ácerrimos defensores de la libertad de expresión es que plantean las cosas como mi tía con el tomate: su tomate es el bueno y el único que es tomate, el otro tomate es el malo y nadie puede decir que es tomate. Les parece horrible cuando se parodia o salen obras de teatro o de cine ("La Mala Educación") en las que la Iglesia Católica sale mal parada, pero aplauden con las orejas cuando se trata de parodiar a Mahoma, defendiendo que se le pueda exponer publicamente como a un terrorista.

En el fondo les gusta el tomate de fábrica, que nadie pueda decir nada de la Iglesia pero que todos nos apuntemos a la teoría esa tan fabulosa de "Islam=maldad absoluta"
(además de ser original:ya se les ocurrió a algunos chalados cruzados de la Edad Media que gritaban aquello de "Deus volt!" cuando iban a Palestina a las Cruzadas). Quieren que nos tomemos su tomate de lata creyendo que nos tomamos una trabajada y personalisima salsa para el arroz que vamos a disfrutar.

Son unos adictos a su propio tomate, y no comprenden que su postura solo es coherente para los que nos tomamos el arroz solo o para los que reconocen que les gusta más un tomate que otro, pero que ambos son tomate.

Lo demás es propaganda encubierta y oportunista de su empresa de tomate frito cristiano...