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Jueves Santo: Ideas Básicas sobre el matrimonio que aceptas al casarte por la Iglesia (I)

Post blasfemado el 13 de Abril, 2006, 9:19. Tipo de Pecado del Post: Las Semillas de la Serpiente.
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Los antecedentes y el porqué de esta serie aquí

En este primer post me dedicaré a la primera parte del libro “El matrimonio y la familia: 100 cuestiones y respuestas sobre el concepto cristiano de familia y matrimonio”, realizado por la Unión Familiar Española y la Asociación de Representantes de Entidades Familiares Católicas.

 La estructura del libro es muy cómoda: son 112 preguntas en negrita con las respuestas adecuadas a la doctrina de la doctrina cristiana. Se basan los autores para contestar a las preguntas en “los contenidos del Derecho Canónico”, por medio de “conceptos claros, actuales y fácilmente asequibles y comprensibles para todo tipo de personas” aunque “riguroso” y “razonablemente completo en cuanto a contenido” (según sus propias palabras).

 Transcribiré en cada post algunas de las preguntas más interesantes ideológica o políticamente, así como sus respuestas. Y después comentaré.

“1) ¿Qué es la familia?

            En la cultura actual, se usa el término “familia”, para designar unidades de convivencia de muy diverso origen, estructura y capacidad de articulación personal y social. Por eso es muy importante empezar delimitando el significado que nosotros le damos.

En este libro se va a utilizar un concepto riguroso de la familia conforme al cual, vivificada por el amor, ésta es una comunidad de personas fundada en el matrimonio como vínculo indisoluble entre un hombre y una mujer, cuya misión específica es desarrollar una auténtica comunidad de amor, capaz de transmitir la vida y de garantizar la enseñanza y transmisión de valores culturales, éticos, sociales, espirituales y religiosos.”

Es bueno que delimiten a lo que se refieren como ”familia”. Aunque su definición es una patada a:

a)      Las parejas que se casan porque se quieren pero no quieren o no piensan en inicio en tener niños.

b)      Las parejas en las que uno de los dos miembros es estéril (“capaz de transmitir vida”)

c)      Las parejas que, aún queriendo tener hijos, no les van a enseñar que los homosexuales son pecadores, no les van a pintar la masturbación como algo que lleva al infierno o no adviertan a sus hijos de los horrores que les esperan si no van a misa todos los domingos o si no rezan.

Tal definición sólo englobaría a un grupo de familias no precisamente mayoritario, me temo...de hecho creo que serían muy muy pocas familias comparativamente. Así pues, la Iglesia, de ser honesta, haría un seguimiento a los padres, haciéndose pasar por entrevistadores de otra cosa (hay trabajadores de empresas suyas que algo saben del asunto este: podrían preguntarles que ya tienen experiencia), para saber si se educa a los hijos en la fé tal y como la conciben ellos, y si no, que no les deje hacer la comunión.

Yo aceptaría, en ese caso, apuestas sobre el número de niños que harían la primera comunión al año. Pero el problema es que ellos no. Se juegan mucho.  

“10) ¿Tienen los homosexuales derecho a casarse y fundar una familia?

 
No. Las relaciones homosexuales no son biológicamente aptas para incorporar la complementariedad corporal y espiritual de los sexos; ni pueden estar abiertas a la vida ni aportan a la social la especial eficacia que justifica la regulación del matrimonio y su protección. Pretender extender a los homosexuales el régimen matrimonial es un intento vano de cambiar mediante leyes la realidad de las cosas: por mucho que dos homosexuales compartan cama y bienes o ganancias no se parece su relación a la matrimonial en nada esencial pues falta la complementariedad corporal de los sexos –y su reflejo psicológico- y la consiguiente apertura a la vida y, por tanto, lo específico de la eficacia social del matrimonio como origen de la familia.

No es correcta la postura de legalizar las relaciones homosexuales incorporándolas de alguna forma al régimen matrimonial, por cuanto:

            La homosexualidad ni es ilegal ni está perseguida (al menos en el mundo occidental) y los homosexuales pueden pactar con plena eficacia jurídica compartir bienes o ganancias y derechos sucesorios.

            Las relaciones homosexuales no aportan el plus de bondad social que implica el matrimonio como origen de la familia y su apertura a la vida.

            Los niños que creciesen al amparo de una pareja homosexual se verían privados del valor pedagógico y socializador que supone la complementariedad natural de los sexos, viéndose sometidos a un experimento sociológico de consecuencias imprevisibles para su desarrollo personal.”
            
Este es el tema de los temas: los homosexuales. Si, como sigue sosteniendo la Iglesia, los homosexuales “tienen una conducta objetivamente desviada” (dijo el portavoz de la Conferencia Episcopal en plena temporada de manifestaciones “por la familia”), ¿porqué los hizo dios? ¿para que sufran? ¿para que se aguanten y demuestren su devoción así a dios? ¿qué clase de sádico crea seres con necesidades que no podrá satisfacer porque si no arderán eternamente? Sí, sí, ya me sé la contestación: “Los caminos del Señor son inescrutables” (traducción: no sé porqué es, ¡créetelo furro!)

Por otro lado, los redactores del documento en cuestión parece que faltaron a alguna clase de ciencia elemental. Por varias cosas:

a)      Aunque parezca increíble, las mujeres homosexuales pueden quedarse embarazadas. Sí, sí, increíble, pero cierto. Así que sí están abiertas a la vida. La mayoría de los hombres (una minoría acaudalada puede pasar por ello...la operación para hacerlo existe) no podemos quedarnos embarazados, es verdad. Pero aún así podemos adoptar y “ aportan la eficacia de la familia” en cuanto educación, cariño  y manutención como los que más.

b)      También puede parecer una tontería, pero la “complementariedad corporal” no produce efectos psicológicos. Quiero decir: tener pene o vagina no produce psicologías diferentes. Sí, los niveles de testosterona diferentes en hombres y mujeres hacen que haya algunas diferencias en los cerebros masculino y femenino.

 Pero habría que pensar una cosa: si el ADN del ser humano (masculino y femenino) no ha cambiado en 2000 años (y más), ¿cómo es que la mujer ahora en el mundo occidental tiene un comportamiento tan distinto e igual al hombre que harían morir entre sus propios espumarajos a Torquemada y compañía? Ahora hay muchas mujeres igual de agresivas en el trabajo que un hombre, mujeres que viven solas, mujeres que no piden permiso a sus parejas para abrir cuentas corrientes, alguna llega a gobernar su país... y el ADN y la estructura cerebral es la misma que en la época de Julio César... por lo que la cultura, la política, las influencias sociales parecen esenciales... por lo que parece que las diferencias “anatómicas” o la “complementariedad” son excusas a la hora de argumentar: del mismo modo deberíamos preguntarnos por la complementariedad de los sacerdotes y las monjas. ¿Cómo es que este tema no sale nunca? Porque yo he visto perros machos “queriéndose entre sí”, pero nunca a un perro que prefiera no tener sexo.

Ni conozco ninguna especie en la que, habiendo dos sexos, esto pase. Preguntémonos pues por lo natural de la abstinencia sexual (no obligada).

c)      Dicen que la homosexualidad no está perseguida, al menos en el mundo occidental, lo cual no es cierto. En la propia red tenemos a Hazte Oir (cuyo enlace no pondré aquí), una organización que no es oriental precisamente, que nos ayuda a dejar de tener la “enfermedad” de la homosexualidad. Los colegios del Opus Dei (que tanto ama la Condesa de Murillo) enseñan en sus aulas cómo los homosexuales son enfermos pecadores.

En los EEUU su presidente quiere cambiar la Constitución para que se deje claro que eso de los matrimonios gays no pueda pasar, además de haber estados donde la práctica homosexual es delito.

No sé si América Latina es Occidente, pero podemos empezar por Cuba y seguir con el delito que implica ser homosexual en buena parte de Ámerica...sí, no es comparable al mundo musulmán ni al chino (ni de lejos, la verdad), pero de no estar perseguida nada. Y si lo está poco comparativamente, no es gracias a su labor, precisamente...

  d)      Y por último mi campo: la Psicología, y el argumento muy usado, y “cómo intuitivo” de “el valor pedagógico y necesario de tener padre y madre para que el niño crezca sano”.

Parece que tienes que tener un tutor con pene y otro con vagina. Eso les convierte en idóneos para educar a un crío. Claro. Tienen todo lo necesario.

El hecho de que zurren al crío, de que le enseñen que es el centro del universo y que nadie puede decirle que no, o que se desentiendan de el niño a la mínima, pues da igual. Lo importante es que los tutores/padres tengan genitales diferentes.

Sí, parece razonable. Recuerdo como en Psicología Evolutiva, en Psicología Infantil y en Psicología de la Educación decían siempre lo mismo: no es necesario que sean dos padres, dos madres, una madre o dos padres. Lo importante es que haya afecto y disciplina. La figura del padre históricamente encarnaba la disciplina. La de la madre, la del afecto. Pero está demostrado que una sola persona puede educar hijos sanos...e incluso los estudios que se hacen de niños criados por parejas de mujeres homosexuales (lo tienen más fácil: una de ellas se queda embarazada y listo) demuestran sistemáticamente que no presentan ninguna diferencia con los de parejas heteros: están igual de mal o de bien educados. No presentan más problemas o problemas diferentes. Y, sorpresa, los niños criados por homosexuales tienen mayoritariamente orientación heterosexual (parece que no es algo aprendido).

Pero mejor podemos pensar otras cosas: ¿qué es más importante de tus padres?  Si tuvieses que elegir una como esencial de tu relación con ellos, ¿no decimos casi todos que agradecemos a nuestros padres su paciencia, amor y educación, nos haya criado una pareja homosexual, un solo padre o una sola madre? De eso se trata. De cariño y de disciplina. Y eso lo pueden dar heteros, homos, bisexuales y etc. Se tratará de personas, y no de tendencias.

¿No conoces montones de niños malcriados y con graves desordenes de conducta (Ej: niños insoportables y mimadísimos) criados por heteros? ¿No conoces casos de niños maltratados “educados” por heteros? Luego ser hetero no garantiza ser buen padre. Ser homo tampoco. Luego ese factor debería dar igual: deberían importar otros para ser buen padre.

Sigo sin entender que tiene que ver la genitalidad con la capacidad para educar bien o mal. A menos de que alguien saque una teoría según la cual son las energías herzianas que se desprenden del coito heterosexual las que educan al niño. Quién sabe. También la masturbación decían que dejaba ciego, ¿porqué no?. La ciencia es más creativa cuando hay cristianismo romano y apostólico de por medio.

 “14) ¿Porqué el matrimonio es indisoluble?

 
  El matrimonio es indisoluble porque, como expresa el refranero popular “lo que se da no se quita”. El matrimonio es la mutua donación entre un varón y una mujer, con un carácter de totalidad personal que implica exclusividad de tal donación –fidelidad conyugal y monogamia- y su permanencia en el tiempo –indisolubilidad-.

            El matrimonio es una institución que se genera por el consentimiento de los cónyuges –su “sí quiero”- definido por la mutua entrega hecha; y, una vez que me he entregado a otro, yo ya no puedo disponer de mi en justicia. Es lo mismo que pasa con la paternidad y la maternidad: una vez que el hijo existe, se es padre o madre quiérase o no.”

 

“ 16) Sin embargo, en casi todas las legislaciones existe el divorcio ¿Por qué?

            Las causas probablemente sean diversas y concurrentes. En todo caso, podemos señalar las siguientes como especialmente relevantes:

            El pesimismo antropológico que caracteriza a una parte de la cultura actual y que lleva a considerar al hombre y a la mujer incapaces de asumir un compromiso permanente, para el futuro, sean cuales sean las circunstancias. Esta forma de ver las cosas contradice a la naturaleza de la alianza matrimonial tal y como se expuso y se enfrenta con el hecho cierto de que millones de matrimonios en todo el mundo –la mayoría de los existentes- son fieles y perseverantes hasta la muerte.

La consideración del matrimonio como un mero contrato que genera derechos y obligaciones sujetos a la libre disposición de las partes (los cónyuges). Se olvida así la situación de donación mutua creada por el libre consentimiento de las partes, que, una vez creada, es un hecho; y, en cuanto tal, ya independiente de quienes lo generaron. Esta consideración del matrimonio como contrato es fruto de un legalismo que confunde la forma de casarse con la esencia del matrimonio hasta anular ésta para sustituirla por aquella”

 

¡Acabaramos! ¡El matrimonio eterno e indivisible! ¡Lo que se da no se quita! Esta explicación de porque no puede uno divorciarse les espantará a los liberales que sientan un mínimo de afinidad a la Iglesia: una vez decides libremente casarte...¡ya no eres libre para romper ese acuerdo si te perjudica! ¡contrato indefinido para siempre, quieras o no!

¡perdida de rendimiento y de crecimiento macroeconómico en tu saldo amoroso! ¡la Iglesia es paleoizquierdista en los contratos amorosos! ¡aaaaaaaaaaaaagh!

Lo divertido es la falacia de la reificación que usan: el matrimonio toma una dimensión de realidad independientemente de lo que piensen sus contrayentes. Mira que yo creía que si existía el matrimonio era porque así lo decidían sus miembros, así como que hay noviazgo o amistad o lo que sea si se alcanza ese estado mediante diversas relaciones sociales e interacciones no siempre exitosas. Y que cuando se deja de querer a alguien, pues se acabó.

En el fondo consideran que una vez casados, el matrimonio ya no les pertenece, es algo ajeno a ellos, aunque los dos no quieran seguir juntos. ¿Porqué es esto? Porque son matrimonio a ojos de Dios, y unos simples humanos pueden irritar a Dios con tal falta a su palabra de estar siempre juntos. ¿Cómo puede resolverse esto? Pues con intermediarios. ¿Quién es el intermediario con Dios? Claro. Al final habrá que aplicar el dicho de “Hablen de lo que hablen, hablan de dinero”. Se trata de salvaguardar el monopolio del divorcio, muy lucrativo, y no compartirlo. Llevo tiempo pensando que deberían aplicársele a la Iglesia un expediente del Tribunal de la Competencia por intentos de monopolización del mercado del divorcio. A ver si se animan algún siglo.