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Viernes Santo: El divorcio no soluciona nada y además no debería justificarse (II)

Post blasfemado el 14 de Abril, 2006, 9:27. Tipo de Pecado del Post: Las Semillas de la Serpiente.
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Primer post de la serie aquí.

En este segundo post seguiré el mismo método que en el primero: selección de preguntas y respuestas del libro "El matrimonio y la familia: 100 cuestiones y respuestas sobre el concepto cristiano de familia y matrimonio", realizado por la Unión Familiar Española y la Asociación de Representantes de Entidades Familiares Católicas, y luego los comentaré.

31) Pero ¿no puede llegar el caso en que sea material o moralmente imposible mantener la vida matrimonial?

 

Sí, pueden darse –y de hecho existen, aunque son minoritarios- casos en que determinadas conductas de uno de los dos cónyuges hagan moral o materialmente imposible la vida en común o que la desaconsejen por ser contraria al bien de los propios esposos o de los hijos. Eso puede suceder en casos de graves trastornos de personalidad, de vicios a los que no se quiere renunciar, de violación por uno de los cónyuges de los derechos del otro o de sus hijos, etc.

En estos supuestos y cuando se han intentado todos los medios para corregir la situación sin lograrlo, se puede solicitar la separación dejando en suspenso parte esencial de las obligaciones conyugales aunque se mantengan las obligaciones para con los hijos. Optar por la separación puede llegar a ser incluso una obligación grave cuando está en juego la dignidad personal y moral de alguno de los miembros de la familia.

En esta materia hay que ser exquisitamente prudentes pues la mentalidad divorcista hoy existente, puede llevar a pensar que se da una causa de separación cuando se producen hechos que son normales en todo matrimonio en un momento u otro: enfados, peleas, discrepancia de criterios, etc.  Para llegar a la conclusión de que estamos en un caso de incompatibilidad  han de aplicarse las reglas normales que cualquier persona sensata tiene en cuenta para adoptar una decisión de gran trascendencia: madurar sus ideas al respecto, intentar soluciones menos traumáticas, no tomar decisiones que pueden ser irreversibles en el calor de un enfado y sin el sosiego necesario, dejarse aconsejar por terceros imparciales sobre la objetividad del propio punto de vista,etc.

Uno puede pensar a raíz de lo aquí leído que cuando dos personas se casan aciertan casi siempre. Lo digo porque dice que "Sí, pueden darse –y de hecho existen, aunque son minoritarios- casos en que determinadas conductas de uno de los dos cónyuges hagan moral o materialmente imposible la vida en común". La verdad es que uno se pregunta como es que entonces hay tantos casados que te dicen lo de "¡No te cases!" pero ningún soltero que te diga "¡Cásate!". 

Además, parece que hay gente que se levanta de la cama con su cónyuge gritando "¡Me quitas la sábana cuando duermes! ¡Esto es el fin! ¡Quiero el divorcio!" (hmmm...tampoco es tan mala razón). Pero a los señores obispos y fieles a esta creencia de que la gente tiene dos discusiones y lo deja porque ahora la gente no aguanta nada habría que contarles varias cosas de porqué divorciarse no es nada caprichoso y sí algo traumático y muy meditado normalmente:

a)      La Hipoteca: cualquiera que haya pasado por el trámite y sepa de los costos económicos de cancelar una hipoteca que se tenga con su cónyuge sabe de lo que hablo. Divorciarse implica hoy un lío de tres pares de narices con el piso común. De hecho lo normal es lo contrario de lo que dice la Iglesia: la gente soporta mas de lo que haría si no estuviese entrampada. Aguantas, esperas que las cosas mejoren, porque meterse en hipotecas es un infierno inacabable, pero salirse de una a los 2-3-4 años es un jaleo económico muy grande. Y cuando hablamos de millones de las antiguas pesetas, de hipotecas a 25 y 30 años, de dos personas que normalmente no acaban amistosamente y que les "cuesta cooperar", pues es para pensárselo.

b)      Los Hijos: Pues sirve lo anterior, pero aumentado: el piso puede, si hay buena voluntad, venderse. El hijo o hijos no, al menos no legalmente (otra cortapisa a las personas para negociar entre ellas, como es el malvado Estado, la verdad). Por lo que no pocos se lo piensan para ahorrar el trauma a los hijos. Y suele ser algo con lo que la gente normal no suele frivolizar ni tomar a la ligera.

c)      Lo puramente emocional: Cuando uno se casa, tiende a ser porque ve valores seguros en esa persona: la quiere, quiere su dinero, quiere la oportunidad profesional que apareja casarse ,etc. La mayoría suele ser por la primera: se quieren. Darse cuenta de que eres incompatible con alguien con quien querías estar el resto de tu vida es muy duro. Psicológicamente no es un proceso de un día para otro, ni fruto de un capricho, en términos generales. Es algo que se va sedimentando, poco a poco. Y reconocerlo es duro, porque es reconocer un error: me he equivocado al pensar que esta persona era la adecuada. Es más: me he equivocado a lo grande en algo que es esencial, compartir mi intimidad de modo duradero. Eso lo normal es negarlo, estar frustrado y punto. Luego hay gente que progresa y termina reconociendo que no tiene sentido, y gente que prefiere engañarse. Pero en todo caso, no es un capricho reconocer que te has equivocado al entregarte emocionalmente a la persona equivocada.

Es difícil reconocer errores. Y es muy difícil reconocer un error que implica tal grado de implicación emocional. Es como darte cuenta de que por muchos euros que entierres en tu jardín no va a crecer un arbol que dé billetes de euros. Prefieres dejarlo correr, y mejor no pensar que has sido un poco cenutrio y que debes dejar de bailar con la música del telediario, que luego te afecta y haces lo que haces, ¡claro!.

 

32) ¿Estaría en estos casos justificado el divorcio?

No. Las razones que se expusieron para acreditar la naturaleza indisoluble del matrimonio no se ven negadas por estos casos; al igual que las razones que llevan a calificar, por ejemplo, al ser humano como animal racional no decaen por la existencia de minusválidos cerebrales profundos, aunque estas patologías atenten contra la naturaleza de las cosas.

Por otra parte, si el derecho hiciera una excepción ante los casos dramáticos de imposibilidad de vida en común admitiendo la disolubilidad del vínculo matrimonial, introduciría un peligroso precedente que acabaría convirtiendo a todo matrimonio con problemas en disoluble. Así, al atentar contra la naturaleza del matrimonio para "resolver" los casos mas flagrantes, llevaría a desvirtuar en la conciencia colectiva la naturaleza objetivamente indisoluble del matrimonio, siguiendo una lógica que ya se ha visto en el caso del aborto, en el que de la despenalización para los casos mas graves de conflicto de bienes entre el derecho a la vida del no nacido y los bienes o derechos de la madre, se ha pasado a la pura y dura legalización conforme a un plano inclinado que conduce a quitar importancia progresivamente a la decisión de abortar.

Del divorcio para casos puntuales se ha pasado al divorcio consensual sin grandes traumas y de éste al derecho al divorcio como parte fundamental de todo contrato matrimonial.
 

 En primer lugar agradecer a la Iglesia otra nueva contribución a la Ciencia, pues sabemos ahora que la existencia de los "deficientes mentales profundos" atenta contra "la naturaleza de las cosas". Gracias. Seguro que los sufridos familiares gustarían de conocer y celebrarían tal posición: su pariente con deficiencia mental profunda en realidad es un atentado a la naturaleza de las cosas. No dicen que sea raro o una desgracia para los familiares: es un "atentado". Un ataque. Les ha faltado llamarles monstruos o algo así.

Uno se pregunta como algo que ha pasado siempre (el nacimiento de personas con deficiencias mentales), incluso antes de la moderna tecnología del siglo XX, puede ser contrario a la naturaleza de las cosas. ¿Produce la naturaleza cosas que no son naturales? ¿Cómo es posible?

En segundo lugar decir que de esta pregunta se deduce que el divorcio no está justificado, pues hay dos o tres casillos, excepciones, en los que las cosas son imposibles, pero la mayoría no es así. Y que no puede legislarse en nombre de dos o tres excepciones.

En este punto surgen más preguntas: supongamos que la inmensa mayoría de los matrimonios tiene solución (cosa que dudo: es más, lo raro es que dos personas acepten libremente estar toda la vida juntos y felices. De ahí que conseguirlo sea tan maravilloso, por lo difícil y extraño que es), y se aprueba que se pueda uno divorciar...¿quién les obliga? Hasta donde yo sé de Derecho no pone en ningún lado que sea obligatorio divorciarte.

Además dicen que permitir el divorcio hace que se desvirtúe la conciencia de "indisolubilidad del matrimonio", lo cual es más importante que "resolver" los casos más flagrantes (las comillas sugieren que para ellos el divorcio no soluciona los casos más flagrantes, como el maltrato).

Léase bien: es más importante, por ejemplo, mantener un constructo mental colectivo en buen estado (el matrimonio) que el hecho de que una maltratada pueda divorciarse de su maltratador marido ("atentar contra la naturaleza del matrimonio para "resolver" los casos mas flagrantes"). Así, el divorcio no parece "resolver" los casos mas flagrantes (el maltrato puede ser, quizás), aunque sean excepciones (claro, eso lo consideran así porque afecta mayoritariamente a mujeres, descendientes de la pecadora Eva).

Las maltratadas son excepciones. Las palizas que sufren también lo son. Y las violaciones y las humillaciones y el estado de enclaustramiento en su casa. En nombre de eso no puede permitirse que alguien se divorcie. Todo lo más, tras muchas conversaciones con el pobre maltratador, ser razonable y darle oportunidades, pensar si te pega porque te quiere o no y no tomar decisiones cuando te acaba de gritar llamándote inútil otra vez, separarte de él (ver anterior pregunta, para ver qué hay que hacer cuando parece que hay problemas, sin incluir excepciones) pero de hacer tu vida con otro hombre que sí te quiere y es maravilloso contigo nada. El divorcio no está justificado porque tú seas una excepción en un mundo en que casi ninguna mujer es maltratada por sus esposos.     

62)¿Son matrimonio aquellas uniones en que los cónyuges son estériles o ancianos que ya no están en edad de procrear?

Sí son matrimonio pues en la voluntad de los esposos está el donar al otro la específica dimensión sexual de su personalidad con plenitud aunque, bien por una deficiencia, bien por edad, esta donación no sea apta para la procreación.

Los cónyuges deben quererse sin cortapisas y con todos sus frutos; si éstos no llegan por causas ajenas a la voluntad de los esposos, el matrimonio es plenamente válido y eficaz porque el consentimiento existe.

Por esa misma razón, sigue existiendo el matrimonio si uno de los cónyuges se convierte en estéril con posterioridad a la boda o cuando los cónyuges llegan a una edad en que ya no son posibles los intercambios sexuales entre ellos o la fecundidad no es posible; en estos casos la donación personal y sexual existe aunque será la apropiada a la edad y circunstancias de los esposos que siguen mutuamente en lo que son y tienen.

Mira que en el anterior post, en el que empezaba a relatar la definición básica de familia, ya se nos avisaba de lo que era un matrimonio de los de "la realidad objetiva": hombre y mujer abiertos a la procreación. Hablábamos en el post anterior de que argumentaban que los homosexuales no podían ser matrimonio debido a que no cumplían la "función social" de traer hijos al mundo.

Pero si son personas ancianas o estériles sí lo son. ¿Razones? La entrega de la dimensión sexual, de tal modo que si no pueden tener hijos por causas ajenas a su voluntad, el matrimonio vale.

Pero...esto es aplicable a los homosexuales. Pueden entregarse sexualmente a otra persona y querer tener hijos, y poner voluntad, pero una causa ajena (en pareja de hombres que no hay un óvulo y en el caso de las mujeres que no hay esperma) a su voluntad les impide tener el hijo como las parejas heterosexuales.

Así pues, el argumentario para defender que un matrimonio de ancianos lo es vale para justificar que el matrimonio entre homosexuales es matrimonio. Y si creemos que el matrimonio entre homosexuales no es tal, tendremos que excluir del mismo a parejas de ancianos y en las que uno de los miembros de la pareja sea estéril.

Porque viene a ser igual: homosexuales, ancianos y parejas estériles pueden quererse y querer tener hijos, pero la biología no les deja. Si la base del matrimonio es la capacidad de tener hijos, estos tres grupos tienen que tener la misma consideración.

Pero claro, sería bueno imaginarse a la Iglesia criticando a los ancianos casados diciendo que, como no pueden procrear, no son matrimonio, que quien les manda ser ancianos.

A lo que no pocos sensatos podrían decir: "Oiga, es que no tengo la culpa de ser anciano. Es algo que pasa". Y es que a los homosexuales les pasa lo mismo: no tienen culpa porque no hay pecado. En caso de que fuera algo malvado (que no lo es) no lo eligen, como yo no recuerdo haber elegido ser heterosexual o mi abuela ser anciana.
No vamos a acusar a la gente de cosas que no han elegido ser, ¿verdad?

 
Y para los sacerdotes cristianos que creen que la violencia y el caos del mundo actual se debe al ateismo y a lo poco que se cree en Dios y lo poco que se lee la Biblia, les dedico el siguiente pasaje que pueden leer nuestros desprotegidos jóvenes en caso de atreverse a leerse el libro de los libros. Es el relato de cómo Josué conquistó Jericó (Jos 6, 20-27):

"Sonaron las trompas. Cuando el pueblo oyó el sonido de las trompas, lanzó el grito de guerra y las murallas de la ciudad se derrumbaron. Entonces el pueblo asaltó la ciudad, cada uno desde su puesto, y se apoderaron de ella. Y consagraron al exterminio todo lo que había en ella, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, bueyes, ovejas y asnos, pasándolos a cuchillo.

Entonces Josué pronunció este juramento:

-Maldito sea ante el Señor el que venga a reconstruir esta ciudad de Jericó. Sus cimientos le costarán la vida de su primogénito; y sus puertas, la de su hijo menor.

El Señor estuvo con Josué, y su fama se extendió por toda la tierra."