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En este tercer post seguiré el mismo método que en los dos anteriores: selección de preguntas y respuestas del libro "El matrimonio y la familia: 100 cuestiones y respuestas sobre el concepto cristiano de familia y matrimonio", realizado por la Unión Familiar Española y la Asociación de Representantes de Entidades Familiares Católicas, y luego los comentaré.
91. ¿Qué responsabilidades incumben hoy a los cristianos respecto al matrimonio?
En el momento cultural en el que vivimos, corresponde a los cristianos una especial responsabilidad en la defensa del matrimonio pues ellos, porque se fían de Dios y, por ello, de su Iglesia, saben con certeza qué es el matrimonio y que éste no es una mera construcción jurídica o sociológica, sino un sacramento y camino de santidad, requisito para la felicidad humana y la pervivencia de la sociedad y la Iglesia.
Esta responsabilidad especial de los cristianos respecto al matrimonio ha de manifestarse en un triple plano:
a) Para los casados o con vocación al matrimonio, en dar ejemplo de fidelidad a los bienes o fines del matrimonio, viviendo la unidad, la indisolubilidad y la apertura a la vida como su específica forma de ser santos; mostrando ante sus conciudadanos, con la fuerza atractiva de su felicidad, que eso es posible y deseable. La gracia del sacramento engrandece y fortalece esta fidelidad de los cristianos a sus compromisos matrimoniales.
b) Para todos, en el apostolado de la doctrina sobre el matrimonio y la familia. Es una obligación moral para quienes sabemos lo que es el matrimonio y la familia y el bien que implican para las personas y la sociedad, hacer patente este ideal al conjunto de la sociedad sin caer en la tentación del relativismo ético que desvaloriza el matrimonio al equipararlo a otras cosas.
c) Para todos en cuanto a ciudadanos, en ejercer los derechos civiles para defender el matrimonio, los derechos de la familia y el bien de la vida a través del voto, la opinión y-en su caso- los cargos públicos que se ocupen.
Me parece especialmente divertida la opción c). Habla, como puede verse, de defender el matrimonio, la familia y el bien de la vida. En otras palabras: no al divorcio, no al matrimonio homosexual y no al aborto.
Pero lo mejor es cómo defender estos objetivos políticos: opinando (nada que objetar) y a través del voto.
Hasta donde yo sé, el Partido Popular asume el divorcio totalmente, hasta el punto de que gente como Rodrigo Rato está divorciada. Cascos se ha divorciado al menos dos veces. En Galicia se ha montando una muy gorda porque gente del PP ha estado involucrada en un matrimonio homosexual. No recuerdo a Rajoy o a Aznar en su momento proponer la abolición de los supuestos del aborto que actualmente tenemos.
Es por ello que debo deducir que para la Iglesia tanto da el PP como el PSOE: ambos practican políticas contrarias (según ellos) a la vida, el matrimonio y demás. Por tanto, es de esperar que en las próximas elecciones aconsejen no votar a PSOE ni a PP. También es de esperar que desde su cadena de radio, la COPE, aconsejen no votar al PSOE ni al PP, ambos partidos llenos de divorciados, casadores de homosexuales y políticos pazguatos que no quitan los supuestos del aborto. Por ello pedirán el voto para partidos que sí siguen una línea cristiana, como el "Partido de la Asociación de Viudas y Esposas Legales (PAVIEL)" (ardo en deseos de oír a Federico Jiménez decir estas cosas).
Si al final la Iglesia va a ser un catalizador de nuevas alternativas políticas, aparte de las ya conocidas del PSOE y del PP. ¡La Iglesia como promotora de la pluralidad política!
Bueno, la verdad es que ya en el anterior régimen político, en el que las cosas eran mas sencillas, la Iglesia admitía una gran pluralidad y de hecho la fomentaba: uno podía ir a misa a las 12h, a las 17h y a las 20h. Ya desde ahí se veía su afán de dar libertad y democracia al pueblo.
94. ¿Puede un católico casarse con quien no lo sea?
En principio no. Precisamente porque para un bautizado el matrimonio es un sacramento, la Iglesia declara inválido el matrimonio de un católico con una persona adscrita no bautizada y prohíbe el matrimonio entre un católico y una persona adscrita a una Iglesia no católica como son las protestantes o las ortodoxas orientales.
Pero en ambos casos el Obispo puede conceder dispensa o licencia para contraer este tipo de matrimonio si existe una causa justa y razonable y se cumplen determinados requisitos que prevé el Código de Derecho Canónico y que tienden a proteger la fé y obligaciones del católico que se casa con quien no lo es, y la existencia de un verdadero matrimonio con las características que lo definen según la doctrina católica.
A estos efectos no debe confundirse al no católico con el que no practica la religión. Católico es quien pertenece a la Iglesia por haber sido bautizado en ella o haber sido recibido en ella después de ser bautizado válidamente en el seno de otra confesión religiosa cristiana y siempre que no se haya separado de la Iglesia por un acto formal de abandono.
Una persona sigue siendo católica aunque no vaya a Misa, aunque crea que ha perdido la fé, aunque afirme que no cree en Dios o se separe de la moral de la Iglesia, si está bautizado y no ha abandonado formalmente la Iglesia.
Hay que decir que la consideración de "católico" es necesaria para que la Iglesia pueda decir que la mayoría de la población es católica y pedir tributos por doquier: si dijeran que es católico el que cumple los designios de la Iglesia, el total de fieles sería menor al número de abonados al Getafe F.C. (con todos los respetos al Getafe, que lo está haciendo de maravilla). Es una cuestión practica.
De todos modos no hay que ser criticón y llorica: apliquemos esta lógica de adscripción a grupos, ideologías o valores a nuestra vida diaria. Vamos a hacerlo.
Yo, por ejemplo, ayer fregué los platos. Puede decirse que no fui un cerdo machista que come y se va al sofá, despreocupándose de los platos, que es cosa de mujeres, ya sabemos. Pues bien: ya lo he hecho. Soy un hombre no machista. A partir de este momento ya no haré mas lo de los platos. He sido un hombre moderno una vez, así que ya da igual lo que haga. A partir de ahora, según coma, al sofá a ver los Simpsons. Y que me digan algo, que contesto: "De machista nada, soy un hombre moderno porque hace x años lavé los platos".
Es como si, en un viaje a Alemania de tus padres, de niño te hacen socio del Bayern de Munich. Da igual que tu no veas partidos de fútbol del Bayern de Munich, o que los vieras pero no te sientas identificado o no apoyes o te disguste como juega al fútbol. O si pasas directamente del fútbol cuando te haces mayor. Da igual. Mientras no formalices tu baja, serías del Bayern de Munich. El hecho de que te encante que gane el Atlético de Madrid no tiene nada que ver. Eres del Bayern.
(Nota: espero que esto no lo lea ningún ejecutivo del Bayern de Munich, que estos alemanes son muy eficaces y son capaces de aplicar esta lógica, ganar socios, ganar capital y quitar al Real Madrid a Casillas, y es lo que nos faltaba).
96. ¿Qué prevé el derecho de la Iglesia católica para los casos de imposibilidad de mantenimiento de la vida en común entre los cónyuges?
El derecho de la Iglesia católica prevé la separación matrimonial como solución para estos casos y la regula conforme a los siguientes principios:
a) Los cónyuges tienen el derecho y el deber de mantener la convivencia conyugal salvo que concurra una causa legítima que les excuse de este deber.
b) El adulterio de uno de los cónyuges es causa legítima para que el otro adopte por separarse con carácter perpetuo, pues el adulterio viola radicalmente el compromiso matrimonial. (Sólo el perdón cristiano, vivido en toda su plenitud y generosidad, puede llevar a la reparación de algo de por sí irreparable).
c) La conducta de uno de los cónyuges que pone en grave peligro espiritual o corporal al otro o a la prole o que hace especialmente dura la vida en común, faculta al cónyuge inocente para optar por la separación temporal mientras dure la causa que la motiva.
d) La separación ha de ser sancionada por las autoridades eclesiásticas o civiles competentes pero puede acordarla por sí mismo el cónyuge afectado cuando, de solicitar la autorización, la demora crease un peligro.
e) La Iglesia aconseja al cónyuge inocente el perdón al culpable –incluso en caso de adulterio- y la consiguiente reanudación o mantenimiento de la vida en común.
Es interesante el modo de solucionar problemas de la Iglesia, y el acento que ponen en cada problema.
Ponen más énfasis en el adulterio (lo ponen antes, hablan de causa legítima de "separación perpetua" y que "viola radicalmente el compromiso matrimonial") que en el posible maltrato (lo sugiere en "pone en grave peligro espiritual o corporal al otro", habla de él no como causa legítima de separación perpetua sino de "separación temporal" mientras "dure la causa", y no dice que pueda violar el compromiso matrimonial, dice que "hace especialmente dura la vida en común").
Sería bueno conocer un estudio sobre la opinión de la gente al respecto, para ver si es más grave ser infiel a tu pareja o darla palizas. Lo digo porque uno es un acto despreciable pero no punible legalmente. Lo otro es ambas cosas. Es mucho más grave apalizar a tu esposa en todo caso, consideraciones jurídicas al margen. Pero el uso del lenguaje que usa la Iglesia en estos casos es siempre el mismo: no les gusta hablar de maltrato, hablan de que muchas mujeres provocan con la lengua al hombre y luego pasa lo que pasa: que las pegan. Porque provocan.
Sería bueno oir a los señores obispos que opinarían de que algún familiar de mujer maltratada le diera una paliza al señor de la Iglesia que no hace tanto se ratificó diciendo que las mujeres provocan con la lengua al hombre. A lo mejor nos sorprenden diciendo que "bueno, la verdad es que es compresible que le metieran la paliza al teólogo, pues iba provocando".
(Nota: desde aquí aclarar que no deseo que nadie reciba palizas. Es simplemente una inversión de términos para ver si aguanta la coherencia del discurso apostólico-romano).
Por otro lado, la Iglesia recomienda perdonar (incluso en lo peor que puede hacerte tu pareja, darte una paliza violarte serte infiel), y volver a la vida matrimonial.
La verdad es que yo tengo mala suerte ahí, porque mi novia es agnóstica, aunque tirando a hostil respecto a la Iglesia. Pero si no fuese así, ¡qué chollo!: me caso por la Iglesia, y al día siguiente puedo portarme como un cerdo, minusvalorarla, no tenerla en cuenta para nada, etc. Ella querrá separarse, pero el párroco la aconsejará volver al hogar, porque el matrimonio es para siempre y divorciarse es inaceptable. Ella tratará de ser razonable, pero yo seguiré en mis quince o peor. Y el cura la dirá, según lo visto, que todo tiene arreglo, que hay que poner fé. Y yo dándome la vida padre, sin asumir ninguna responsabilidad ni nada.
Resultado: la chica dejaría de ser católica y cónyuge del elemento en poquísimo tiempo. Y con toda la razón del mundo. Si no es así, sin duda se debería al asesoramiento del cura, que habría tenido sus frutos, y a que al cura medio en el fondo le caen bien los golfos vividores como el citado, y ayuda a que tengan a alguien que les lave la ropa y les haga la comida mientras ven el fútbol.
Otro ejemplo de porqué los curas se están ablandando y promocionando a hedonistas y gayers varios.
109. ¿Qué se debe exigir al Estado respecto al matrimonio y la familia?
Ha de exigirse al Estado que no cometa la injusticia de equiparar jurídicamente con el matrimonio a otras formas de relación interpersonal que no aportan al conjunto social el plus de eficacia, de compromiso solidario, de estabilidad humana y de seguridad que el verdadero compromiso matrimonial conlleva por su propia naturaleza.
No es este documento el lugar apropiado para desarrollar un programa de política familiar pero sí puede ser positivo sugerir algunas medidas:
a) Pagar un salario con cargo a los Presupuestos del Estado a los padres que tienen hijos.
b) Considerar los años de dedicación de las madres a sacar adelante a los hijos como tiempo de cotización a la Seguridad Social a efectos de pensiones.
c) Aumento de las pensiones a percibir por las personas que han tenido un número determinado de hijos, bien mediante un porcentaje por hijo, bien considerando cada uno de los hijos como equiparable a un período de varios años de cotización a la seguridad social.
d) Pago a las madres o padres que "se queden en casa" para cuidar a los niños, de una remuneración igual al coste de una asistente social en las guarderías públicas.
e) Derecho a pensión, a favor de los padres, a pagar desde que sus hijos empiecen a cotizar por haber llegado a la edad laboral.
Como esto lo lea algún conservador-liberal que tenga en buena consideración a la Iglesia le da un patatús: ¡ Medidas de aumento de gasto público! ¡La Iglesia, esa cuna de los liberales que es la COPE, pidiendo medidas que implican la pervivencia de esa coartación de libertades que son los impuestos! ¡Aaaaaaaaaaaaaaaargh! (Meter aquí una onomatopeya de infarto de un corazón liberal).
Luego hay gente que se llama liberal apoyando a la Iglesia, cuando en realidad para la Iglesia lo suyo sería que el Estado gastara mucho más, financiando la Iglesia porque no les llega con las "crucecitas" de la Declaración de la Renta, haciendo que el Estado subvencione aún más escuelas del OPUS y afines, dando más dinero a ONG católicas, aumentando el dinero a familias que tengan más hijos... la Iglesia es de lo más estatista que hay (nos gana de lejos a muchos rojos).
Otra cosa es que luego tengan una cadena de radio humorística e irónica como es la COPE, en la que ridiculizan al liberalismo poniendo a Federico Jiménez y Cesar Vidal como estandartes de lo liberal. El problema es que ellos dos se creen que la cosa es en serio. Ya verás cuando los obispos se aburran y les digan que todo ha sido una broma irónica al estilo vaticano. Tremendo, oiga. De esa Federico se vuelve comunista de nuevo y se termina abrazando entre llantos de arrepentimiento a Llamazares.
Al tiempo...