De entre los vaticinios venidos a menos del comunismo está el del Hundimiento Inevitable del Sistema Capitalista. Todo comunista que se precie sostiene que el sistema se hunde y es inevitable. El problema es que llevan en torno a 100 años así, y el sistema capitalista no parece haberse hundido...
El comunista típico sostiene que si la gente no les sigue en la Revolución Final es porque la gente está anestesiada por los medios de comunicación, las empresas y etc. Por eso las instituciones democráticas no sirven para nada bueno, y hay que anularlas, al estar al servicio de un Mal mayor..
Pío Moa, Federico Jiménez y sus allegados políticos de la COPE/ El Mundo se manifiestan constantemente anticomunistas, pero la lógica de su discurso es exactamente la misma: hay un apocalipsis político permanente, hay una confabulación en la que los medios están de parte del enemigo, la violencia contra el sistema empieza a justificarse, se niega la validez de las instituciones democráticas...
Y esto es porque sus motivaciones no son tan diferentes a las de los comunistas: hay una Fe ciega en que el modelo que se defiende (comunismo/ nacionalcatolicismo) es el único válido, sin tocarle una coma, requiriendo la adoración total de éste, so pena de ser tachado de hacer el juego al enemigo capitalista/izquierdista. Hay una Fe religiosa y fanática en ambos casos, en la que la política se convierte en la Verdad Revelada, ante la cual sólo cabe la adoración o la excomunión.
Y es normal. Quiero decir: es que si uno cree que la Revolución es sagrada y es la única verdad a seguir, ve uno a un socialdemocrata y lo tacha de vendido al sistema capitalista. Y al revés: si uno cree que la única manera de democracia es la del nacionalcatolicismo tardío, ve uno a Gallardón y le tacha de traidor vendido a Polanco. Es normal: todo lo que no sea la verdad como tal es una blasfemia, ya que la Verdad es impoluta e intocable. Sólo así puede ser la Verdad.
Como de todos modos la gente se cansa enseguida de sentirse culpable de todo lo que pasa en el mundo, desconecta de los exaltados que vienen a decirle a uno que la Revolución Socialista o el Nacionalcatolicismo no llega porque somos tontos y estamos manipulados. Es lo que pasa cuando regañas a la gente llamándola tonta o manipulable: que empatizan poco contigo y no suelen tener ganas de escucharte. Aunque la gente pueda ser tonta o pueda estar manipulada, pero fastidia un poco que te lo llamen.
Esto los señores del Apocalipsis se lo toman muy mal, y se ven reforzados: la culpa es de la gente que es tonta al no ver el Fin de todo y también de los medios de comunicación, que los controla TODOS el enemigo (puede ser o el capitalismo o Polanco...¿son incompatibles, a todo esto?). ¿Por qué esta explicación? Porque creer que simplemente no convence uno a nadie llevaría a pensar que esa Verdad que parece evidente en sí misma al creyente no es tal. Y si es imperfecta, no es la Verdad...por lo que debe haber algo que no permita a la gente ver la Verdad tal cual es.
Y aquí aparece el Demonio. Es un agente externo, omnisciente y omnipotente, que manipula la mente de la gente, la proporciona alcohol, drogas, canciones aturdidoras que enturbiar su conciencia y no la permiten pensar en el declive del sistema capitalista/ el declive de España. Basicamente el Demonio es El Capital / Polanco. Pero hay más: la culpa es de los videojuegos /el libertinaje sexual, de la música /de la falta de valores y de Britney Spears/ El Koala, que nos aborregan.
El Apocalipsis está en ciernes y no lo ven porque están en un delirio de hedonismo sin fin, sin querer reconocer lo que saben: son unos cobardes sin poder manipulados por cobardes todopoderosos. Hay que despreciarlos por conformarse con migajas en vez de arramblar con el capitalismo/arramblar con Zapatero. Y eso nos ayuda a pensar que es otra señal para el fin del régimen odiado: el fin del capitalismo/zapaterismo está cerca. Las contradicciones internas de su política están llevando a todo al caos, a la mierda como concepto, se está autodestruyendo solo. Pero la pasividad de la gente cabrea a nuestros profetas comunisto-nacionalcatólicos, por lo que su frustración por no convencer a casi nadie se proyecta a los demás:la gente se merece el desastre que va a suceder, que se jodan. Yo ya estaba avisando: luego vendreis todos a mí.
El Comunismo lleva en torno a un siglo así, y no acertaron en sus predicciones ni pasan por su mejor momento. Jiménez y su nacionalcatolicismo profético llevan menos en esto de los desastres y la cháchara anti-sistema, usando estructuras de pensamiento y fundamentación teórica tremendamente similares, patrocinando el sabotaje a instituciones, ya que éstas sirven al Demonio, y son sacrificables. ¿Aprenderán los errores del sistema de pensamiento comunista o seguirán repitiéndolos...al igual que su fracaso?
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