"Son hombres de Alejandría, amargos, duros, y están aquí porque se les paga bien y porque obtienen un porcentaje sobre todo el oro que producen las minas. Están aquí con sus sueños de riqueza y ociosidad, y con la promesa de obtener la ciudadanía romana una vez que hayan servido cinco años en beneficio de la corporación. Viven para el futuro, cuando alquilen una vivienda en una casa de vecindad de Roma, cuando cada uno de ellos compre tres o cuatro o cinco muchachas esclavas para que duerman con ellos y para que les sirvan, y cuando pasen el día entero en los juegos o en los baños, y cuando se emborrachen todas las noches. Creen que viniendo a este infierno anticipan su futuro paraíso terrenal; pero la verdad es que ellos, al igual que los guardianes de las cárceles, necesitan más del insignificante señorío sobre los condenados que del perfume, los vinos o las mujeres".
Sacado de "Espartaco" de Howard Fast.
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