Sobre los que se deprimen, políticamente hablando (1/2): Comentarios
Buenas,
sólo diré que me ha gustado especialmente este post. Enhorabuena.
Bueno, hay una cosa que no sé si acabo de entender cuando hablas de "aprendizaje". Mi opinión, y creo que más o menos lo he entendido así también en el texto, es que ese "aprendizaje", ese inhibirse, no es algo voluntario, consciente o racional. Me refiero a que mi opinión es que el síntoma visible de la depresión es una anulación (mayor o menor, parcial o generalizada), y el mecanismo interno es ese aprendizaje que describes por el cual se crean unas pautas de comportamiento y un estado de ánimo en función de la respuesta que obtenemos (o que creemos obtener) tras nuestras acciones.
Tal vez en la depresión "política" esa inhibición sí tenga una mayor componente consciente y no siempre es fruto de repetidos tropezones (bien o mal entendidos, que para el caso no es relevante)
saludos.
Me parece cierta la relación que haces entre el "deprimido en sociedad" con el "deprimido en política".
Es verdad que ejecutamos acciones buscando fines, y que cuando no los logramos podemos caer en desánimos y hasta en depresiones (no sé dónde estará la frontera). Forma parte del individuo (desarrollado en sociedad ;)) saber superar esos obstáculos y modificar el camino, a fin de que funcione de una vez, por el que buscamos llegar a esos objetivos.
Sin embargo, en nuestra sociedad, el desánimo político se ha generalizado y convertido en normal. En un mundo de deprimidos, ¿es la depresión enfermedad? Está, creo, en la esencia de la sociedad contemporánea alejar, distrayendo la atención, al individuo de los medios que transforman el marco en el que vive él, que son los políticos-económicos.
Me parece un tema interesante sobre el que reflexionar. No lo tengo demasiado claro, pero aunque la relación me parece obvia, algo falla.
Esperaré tu próximo y anunciado post. A todo esto, bienvenido de nuevo. ¿Las vacaciones bien?
Gracias a ambos.
Sí, Jimmy Jazz, mas o menos es lo que dices. El proceso de aprendizaje no tiene que ser consciente necesariamente para el individuo. De hecho muchas veces no es necesario ni siquiera que las conductas del sujeto acaben en fracaso: lo esencial es que el sujeto asocie esa respuesta suya con no conseguir resultados o con recibir castigo...independientemente de que hayamos conseguido el objetivo que queríamos o no. Puede que la manifestación que hiciesemos fuese un éxito y hemos concienciado a mucha gente de algo, pero si no lo vemos u oímos por la televisión (o la gente no nos lo dice) podemos pensar que ha sido un fracaso.
Y desde luego, Alberto, lo que planteas es algo esencial: "en un mundo de deprimidos, ¿es la depresión una enfermedad?". Me apunto la idea para hacer un post (pero te cedo el copyleft ;) ).
Las vacaciones mas o menos: descansé bastante y vengo con fuerza pero nos robaron en la misma habitación del hotel el primer día. Al final el robo no fue gran cosa.
Saludos a ambos!!
Lamento el robo, bienvenido y un saludo.
Eso es muy interesante Luzbel. Cuando se establece esa asociación intento-fracaso no significa que: a)el intento sea tal, o sea como lo percibimos. b) que la respuesta sea exactamente como la percibimos. Esto sí es muy importante para sostener ese concepto de "depresión política". Creemos que hacemos algo y creemos que no conseguimos nada, pero quizá sólo lo creemos.
Saludos Maestre_de_Campo, bienvenido también tú.
Y efectivamente, Jimmy Jazz, también al revés: puede que haya gente que no consigue gran cosa pero que termina teniendo la sensación contraria.
Y luego están las veces que es muy dificil interpretar éxito o fracaso, porque la recompensa o castigo es muy evidente.
Saludos.

























